"Laicos sembradores del Evangelio en el corazón de las familias"
Retiro de Matrimonios Comprometidos Consagrados de HH.NN. España.
El retiro reunió a cinco matrimonios comprometidos consagrados de Hogares Nuevos España —Mª Carmen y José Antonio Aguilera, María y José Zamora, María José y José Juan Lucena, Arancha y Luis Moreno e Isa y Ramón Rivero— junto con la Hermana Nilda Del Popolo, en la Casa de Espiritualidad San Juan Pablo II de La Zubia, del 6 al 8 de febrero de 2026. Durante todo el fin de semana, la temática del retiro giró en torno al lema que acompañará al Movimiento en 2026: “Laicos sembradores del Evangelio en el corazón de las familias”.
Un fin de semana para profundizar en la misión del laico en la Iglesia
El programa combinó momentos de oración comunitaria, reflexiones guiadas y siete temas de formación que abordaron la identidad y misión del laico, la radicalidad del compromiso, la caridad esponsal, la santidad en la vida cotidiana y el protagonismo de los matrimonios en la Iglesia y en la Obra. Cada exposición estuvo acompañada de tiempos de reflexión personal, matrimonial y comunitaria, favoreciendo un clima de discernimiento profundo.
La Hermana Nilda ofreció meditaciones en los momentos de Laudes, Vísperas y Completas, iluminando la vida matrimonial desde la figura de María, la transparencia del “sí” evangélico y la llamada a reconocer los signos de Dios en medio de la realidad actual.
Espacios de oración y adoración
Uno de los momentos más significativos fue la adoración al Santísimo, donde cada matrimonio oró por la gracia de renovar su compromiso con Dios en la Obra Hogares Nuevos y vivirlo con mayor radicalidad y alegría. El rezo del Rosario matrimonial y la oración litúrgica acompañaron el clima espiritual del fin de semana.
La convivencia permitió compartir experiencias, fortalecer vínculos y renovar la identidad de comunidad comprometida.
Una Eucaristía como broche de oro
El retiro concluyó con la celebración de la Eucaristía presidida por D. Antonio Antúnez, quien preparó una misa íntima, cercana y profundamente compartida, que se convirtió en el broche de oro de este fin de semana de gracia. Su cercanía pastoral y la participación activa de los matrimonios hicieron de la celebración un momento especialmente significativo.
Preparación para el retiro general de espiritualidad
Además de ser un espacio de crecimiento personal y matrimonial, este encuentro sirvió como preparación espiritual para el Retiro de Espiritualidad del Movimiento, que tendrá lugar los días 21 y 22 de febrero. Los matrimonios participantes regresan con la misión de acompañar, animar y servir a toda la comunidad desde la experiencia vivida.
Isa y Ramón Rivero Matrimonio Delegado de Zona Internacional para Europa
ACCIÓN DE GRACIAS DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor Jesús, gracias por quedarte con nosotros en esta Eucaristía, por alimentarnos con tu Cuerpo y tu Sangre y por renovar hoy, una vez más, nuestra vocación y nuestra misión.
Queremos darte gracias de manera especial porque nos has llamado a ser estos matrimonios consagrados y comprometidos en la obra de Hogares nuevos y por nuestra hermana Nilda, porque os has llamado a seguirte de una forma concreta, a vivir nuestra consagración y nuestro compromiso como luz y sal para el mundo desde el carisma de Hogares Nuevos.
Gracias, Señor, porque nos invitas a ser luz en medio de la vida familiar, en las relaciones cotidianas, en los momentos de alegría y también en las dificultades; luz que orienta, que anima, que da esperanza y que refleja tu presencia viva en medio del mundo.
Gracias porque nos llamas a ser sal, sal que da sabor evangélico a la vida matrimonial, a los hogares, a la Iglesia y a la sociedad; sal que conserva el amor fiel, que sana heridas, y que transforma silenciosamente la realidad.
Haznos, Señor, hogares encendidos de amor, sal que dé sabor al mundo y luz que conduzca a otros hacia Ti.
Te damos gracias, Señor, por habernos dado la valentía de haber dicho “sí”, por la fidelidad en el camino recorrido y por el deseo sincero de ser misioneros de este carisma, llevando tu amor allí donde más se necesita.
Te pedimos que nos acompañes siempre, que sostengas nuestra consagración y nuestro compromiso, que nos renueves cuando el cansancio aparezca y que nunca perdamos la alegría de ser: Luz que no se esconde y sal que no pierde su sabor.
Que nuestras vidas, Señor, hablen de Ti más con obras que con palabras, y que, a través de nosotros, muchos descubran tu amor y se sientan llamados a construir hogares nuevos en Ti. Amén.